| Sinopse: |
En nuestras sociedades es evidente el desinterés por los asuntos públicos y el mirar la política y su ejercicio como algo ajeno, desprestigiado y reservado sólo para ciertas personas o grupos dentro del Estado. Con el propósito de superar esta situación se debe emprender un trabajo serio y planificado de formación y capacitación políticas del ciudadano, a través de todas sus edades.
Todo miembro de una sociedad, como parte integrante de ella, está llamado a ser, por derecho propio, sujeto activo y no simplemente pasivo dentro del desarrollo de la misma. Con este fin, es imprescindible educar para la participatión, que es el sustrato de una sociedad auténticamente democrática. |